Ser maestro una opción válida para cualquier carrera

Alguna vez en la vida un maestro nos ha inspirado a estudiar una carrera, a interesarnos en cierto tema o simplemente a esforzarnos más. Son quienes nos enseñaron a leer, a contar y, en general, nos abrieron las puertas al conocimiento. Desde el nivel básico hasta la universidad, los maestros son necesarios para el aprendizaje; además, es una profesión que, sin importar la carrera que hayas estudiado, puedes ejercer. Si has sentido la vocación por enseñar, o bien, encuentras ofertas de empleo como docente pero todavía no estás seguro si es para ti, esta entrada te ayudará a conocer más este mundo. Como podrás ver, ser maestro es una opción válida para cualquier carrera.

¿Qué preparación necesito para ser profesor?

 

Esto depende del nivel educativo en el que quieras enseñar. Por ejemplo, si deseas enseñar en pre-escolar o en primaria, es necesario que seas pedagogo o normalista. Estas se estudian, por lo regular, en escuelas normales o donde se imparta la licenciatura en Pedagogía, según sea el caso. Con esta formación puedes trabajar tanto en la educación pública como en escuelas privadas. Si te interesa la pedagogía como carrera, da click en el siguiente enlace.

Muchas universidades toman en cuenta el ser maestro como una opción válida para cualquier carrera, por ello algunos planes de estudio de varias áreas incorporan asignaturas de enseñanza. Asimismo, existen posgrados en docencia y en educación media-superior que te preparan para poder transmitir conocimiento de la mejor manera posible. Si tienes interés por la docencia, puedes consultar el siguiente link.

En cuanto a secundaria y preparatoria, puedes dar clases de la materia que mejor se adecue a la licenciatura que hayas estudiado. ¿Eres ingeniero químico? Perfecto, puedes enseñar Matemáticas, Física y/o Química. Estas asignaturas también las puedes enseñar si estudiaste grados como Ciencias de la Tierra, Física, QFB, etc.  Si estudiaste diseño gráfico o una clase relacionada con arte, puedes impartir talleres de pintura o artes plásticas, así como diferentes actividades estéticas; talleres como Dibujo o asignaturas relacionadas las puede enseñar un arquitecto. Los abogados pueden dar clases de Educación Cívica y Ética en secundaria, mientras que en nivel medio-superior pueden impartir Derecho. 

Si estudiaste alguna carrera relacionada con letras, puedes impartir las asignaturas de lengua en ambos niveles (incluso egresados de comunicación pueden hacerlo), los filósofos pueden encargarse de las materias de Lógica, Ética, etc. Las materia de Historia pueden impartirlas historiadores, sociólogos, antropólogos filósofos e incluso licenciados en Ciencias Políticas.

Estos son solamente algunos ejemplos de qué puedes enseñar con tu licenciatura. Pero además, hay que señalar que cada uno tiene un enfoque diferente y, por tanto, el aprendizaje se enriquecerá gracias a que los contenidos se ven nutridos por la experiencia del docente en su campo, sus conocimientos específicos e incluso su preparación como docente. 

Dar clases en la universidad también es posible. Por lo regular serás docente de un materia de la carrera que estudiaste, aunque puedes hacerlo en otras licenciaturas. Lo importante es que esta es una opción muy buena. ¿Recuerdas esa clase que tanto te encantó en la licenciatura? Bueno, pues puedes impartirla en una universidad.

Aquí las posibilidades son variadas; hay profesores que solamente tienen la licenciatura y otros que han estudiado un posgrado. También hay que comprender que hay diversos tipos de profesores en las universidades, ya que puede haberlos de asignatura, de tiempo completo, investigadores, etc. Los requisitos varían entre una institución y otra. Como puedes ver, ser maestro es una opción válida para cualquier carrera.

¿Por qué considerar la docencia como una opción profesional?

La primera razón, quizá la más importante, es la vocación por enseñar. Si te gusta transmitir conocimiento, esta profesión es para ti. Otra razón de peso es la labor con la que contribuyes a la sociedad. Al ser profesor, enseñas a los alumnos no solamente los temas que cubre tu materia, sino a ser personas críticas y ayudas a que desarrollen su propia capacidad analítica. Pero además de esto, te podemos presentar algunas ventajas más que tiene dedicarte a la docencia. Además, como ya mencionamos, todas las carreras tienen un enfoque distinto y eso permite que, al acercarte a un temario y transmitirlo a tus estudiantes, puedas agregar elementos que serán de utilidad para tus alumnos. 

Capacitación constante

Los profesores toman frecuentemente cursos de actualización docente, en algunos sistemas educativos es un requisito obligatorio, mientras que otras escuelas los imparten para mantener a su personal al día. Esta es una ventaja porque, por lo regular, las instituciones educativas cubren los gastos de inscripción. Además en estos cursos se otorgan constancias, por lo que tu Currículum se va ampliando.

Vacaciones

Las vacaciones como profesor son, por lo regular, las mismas que establece el calendario escolar para los alumnos. En otras palabras, tus días de descanso son mayores a los de otros empleos. Dependiendo del nivel en el que enseñes pueden variar estos periodos. Eso sí, considera que no todas las instituciones pagan el sueldo correspondiente al periodo vacacional, lo que puede ser una desventaja; pero tranquilo, lo más común es que recibas tu salario cada mes.

Trabajo en equipo

Como profesor tienes la oportunidad de convivir con todo un claustro docente; con ellos puedes desarrollar estrategias interdisciplinarias para mejorar el aprendizaje de los alumnos, así como apoyarse mutuamente en la resolución del conflictos dentro y fuera del salón de clase. La experiencia de todos suma para que mejoren su labor docente.

Oferta laboral

Las instituciones educativas son una buena opción para trabajar por lo antes mencionado, pero también porque hay bastante movilidad en el sector de la enseñanza. Es posible cambiar de escuela con relativa facilidad en el caso de las privadas. Asimismo, la carga de trabajo es menor que en otros campos laborales.

Horario

Los horarios son más flexibles, lo que te permite realizar otras actividades en tu día. Asimismo, las escuelas normalmente te dan a escoger las horas del día en las que prefieres o te conviene impartir tus cursos. De esta manera, puedes organizar tus tareas diarias en función de tus horas lectivas o viceversa.

Considera esto si quieres ser docente

 

Como todo en la vida, la docencia también tiene algunas desventajas, entre las que se encuentran:

Sueldo

Los salarios de los profesores varían mucho entre instituciones y el tipo de profesor que seas; en otras palabras, no va a ganar lo mismo un profesor de secundaria pública que uno de preparatoria privada o que un catedrático universitario. Lo más normal con respecto a la paga es que esta sea por horas lectivas, es decir, el tiempo que pasas frente a grupo. Rara vez se remunera el tiempo que tardas en preparar clases, calificar trabajos o revisar exámenes. Los profesores que ya tienen su plaza, sea en el nivel que sea, ya tienen un salario fijo con un número de horas determinados por contrato.

Estabilidad laboral

Este es un punto bastante ambiguo. Las instituciones educativas pueden recurrir a diversos esquemas de contratación que pueden ser por tiempo indefinido, por ciclo escolar, etc. Al principio de tu carrera esto puede ser problemático por la cuestión del pago de vacaciones que ya mencionamos; asimismo, a veces es complicado generar antigüedad en el trabajo. La estabilidad llega cuando se logra conseguir una plaza docente, pues el salario es fijo y el contrato ya es definitivo, esto quiere decir que tienes un trabajo asegurado de cara al futuro.  Pero conseguir una plaza es complicado, así que la estabilidad que puedas lograr dependerá exclusivamente de tu desempeño como profe.

Como puedes ver, ser maestro es una opción válida para cualquier carrera; no importa que hayas estudiado, tus conocimientos y experiencia pueden aportar muchísimo a las nuevas generaciones. Solamente es cosa de que te animes a intentarlo, puede que seas mejor profesor de lo que te imaginabas y termines inspirando a tus alumnos a estudiar tu carrera e, incluso, a convertirse en docentes.

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