Por Christian Bertín Martínez, director de Experiencia Omnicanal de UNITEC
Inscribirse a una universidad ya no necesariamente implica trasladarse a un campus, hacer filas o pasar varias horas hablando con un asesor. Desde mi experiencia trabajando en el desarrollo de nuevos canales de atención, he visto cómo los jóvenes esperan procesos cada vez más sencillos, digitales y parecidos a los que utilizan todos los días para comprar, pagar o contratar servicios.
Por eso, en UNITEC desarrollamos un modelo de inscripción en línea y por WhatsApp que permite que un aspirante complete prácticamente todo el proceso de manera autónoma. Actualmente, más de 12 mil alumnos ya se han inscrito mediante este esquema sin necesidad de acudir al campus.
¿Cómo es inscribirse a la universidad completamente en línea?
Uno de nuestros principales objetivos fue eliminar pasos que ya no necesariamente aportaban valor al aspirante. Hoy una persona puede iniciar su proceso desde un sitio de UNITEC o mediante WhatsApp y avanzar sin necesidad de hablar con un asesor si no lo requiere.
Desde mi perspectiva, la mejor manera de entender este cambio es compararlo con el comercio electrónico: los jóvenes ya están acostumbrados a buscar información, elegir una opción, proporcionar sus datos y realizar un pago desde su celular, y una inscripción universitaria también puede funcionar bajo una lógica similar.
Durante el proceso, el aspirante registra sus datos, selecciona el programa académico correspondiente, revisa su información y realiza el pago con tarjeta de crédito o débito. Si todo está en orden, puede completarlo aproximadamente en cuatro a ocho minutos, lo que permite resolver en una sola sesión un trámite que tradicionalmente podía requerir más tiempo y diferentes puntos de contacto.
¿Qué sucede después de realizar el pago?
Una de las dudas más frecuentes es saber si después del pago todavía es necesario esperar una llamada o acudir físicamente a la universidad. En este modelo, la comprobación del pago es inmediata y el alumno recibe su matrícula para continuar con los siguientes pasos de su ingreso.
Posteriormente, obtiene por correo electrónico la información que necesita para comenzar, como su tira de materias, las instrucciones para acceder a las plataformas educativas y los servicios en línea. Si estudiará en una modalidad que requiere asistir al campus, también recibirá las indicaciones correspondientes. La intención es que exista continuidad entre el momento de la inscripción y el inicio de la experiencia académica, para que el estudiante sepa claramente qué debe hacer después.
¿Qué recomiendo antes de iniciar una inscripción en línea?
Aunque el sistema está diseñado para ser sencillo, recomiendo hacer el proceso en un lugar tranquilo, seguro y con una conexión estable a internet. Puede parecer un detalle menor, pero durante esos minutos estarás proporcionando datos importantes para tu trayectoria académica, además de tomar decisiones relacionadas con el programa que quieres estudiar y, cuando corresponda, con la beca que hayas seleccionado.
También es recomendable comenzar cuando tengas disponibles esos cuatro u ocho minutos para terminar la inscripción en una sola sesión. Dejar el registro inconcluso puede provocar que después tengas dudas sobre qué programa seleccionaste, qué beca elegiste o qué información ya proporcionaste. La rapidez del proceso ayuda, pero no debe sustituir una revisión cuidadosa antes de confirmar los datos.
Revisa muy bien la carrera y tus datos antes de terminar
Este es uno de los puntos en los que siempre hago mayor énfasis. Antes de confirmar tu inscripción, revisa que el programa académico seleccionado sea realmente el que quieres estudiar, verifica la beca registrada cuando corresponda y asegúrate de que tus datos personales estén correctamente escritos.
La información que proporciones será utilizada durante tu trayectoria como estudiante, por lo que dedicar unos minutos a comprobar nombres, programa, datos de contacto y demás información puede evitar correcciones posteriores. La tecnología permite agilizar el trámite, pero la decisión académica sigue requiriendo atención.
¿Qué pasa si algo falla durante el proceso?
Digitalizar un servicio no significa dejar solo al usuario. Nuestra intención es que una persona pueda realizar la inscripción completamente por su cuenta, pero sabemos que pueden ocurrir situaciones fuera de su control, como una falla en la conexión a internet, una interrupción de energía o algún inconveniente al momento de realizar el pago.
Por eso mantenemos un modelo de acompañamiento que combina herramientas de inteligencia artificial con asesores humanos. Si el proceso funciona correctamente, puedes completarlo sin hablar con ninguna persona; pero si necesitas ayuda, existe un equipo que puede intervenir y orientarte. Desde mi perspectiva, esa combinación es importante porque permite dar autonomía a quien prefiere resolver todo por sí mismo sin eliminar el respaldo humano para quien lo necesita.
¿Vale la pena hacer la inscripción universitaria en línea?
Desde lo que hemos observado, uno de los principales beneficios es la facilidad de realizar el proceso desde donde estés. No tener que trasladarte, hacer filas o adaptar tus horarios para completar un trámite puede simplificar considerablemente el comienzo de la vida universitaria, especialmente para quienes ya están acostumbrados a resolver buena parte de sus actividades desde el celular.
Mi recomendación, sin embargo, es no confundir rapidez con hacerlo sin atención. Antes de confirmar cualquier información, verifica tu carrera, tus datos personales, la beca seleccionada y el método de pago. La tecnología puede hacer que una inscripción universitaria tome solamente unos minutos; la decisión que estás tomando tendrá impacto durante varios años. Por eso, lo ideal es aprovechar las ventajas del proceso digital y, al mismo tiempo, dedicarle la atención que merece una decisión importante sobre tu futuro académico.